Cómo convertir un texto malo en uno bueno en minutos

Lo primero a tener en cuenta es que un texto malo se puede obtener tanto de producción propia como ajena ( salvo que usted tenga una opinión de sí mismo demasiado alta y se crea incapaz de escribir textos malos ). En este último caso se debe tener en cuenta que la obra puede ser denunciada como plagio por lo que se debe tener preparado algún tipo de defensa de la misma, si se desea conservar los derechos de la obra.

Lo siguiente es llevar el texto escogido previamente a un estado en que se visualice claramente como incompleto. Para ello, se puede suprimir uno o varios párrafos, oraciones o simplemente algunos sustantivos. Una vez realizado esto procedemos a la lectura del texto en voz alta, para percibir cómo suena al oído. Si es posible, se lo leemos a alguien que nos pueda llegar a dar una opinión valiosa del mismo, si sabemos que nos valorará positivamente mucho mejor.

Posteriormente, añadimos párrafos u oraciones ( no importa si son malas o buenas ya que el veredicto lo obtendremos al final por la obra en su totalidad ) en el sentido que más nos plazca. No escatimemos deleite. Hacer lo que más nos gusta es importante porque eso es lo que después leerá el destinatario de nuestra agraciada obra. Utilice oraciones en imperativo con moderación. Interactúe con la comprensión del lector, pero no lo adule en demasía pues puede ser muy perspicaz y quizá abandone la lectura antes del éxtasis final al que se lo que quiere llevar.

Luego, para darle mayor importancia a lo que usted ha escrito y/o robado por ahí, reemplace varios verbos por otros que no necesariamente compartan el mismo significado. No se preocupe aquí por el sentido del texto y cuestiones fútiles de esa índole. Recuerde que usted tenía entre manos un texto malo, por lo que aquello que decía allí era pura vanidad, nada de mayor relevancia. Emplee verbos desconocidos para el lector común, quien sin dudas tendrá por usted la mayor estima cuando tenga que recurrir a un diccionario para entender qué ha estado expresando usted.

Utilice libremente su sexto sentido: el humor. Hacer reír y dar qué pensar es siempre valorado por la inteligencia del ser humano. A veces la combinación de dos o tres palabras puede justificar una lectura de poco genio. Si tiene pocas ocurrencias manifiéstelo con lo mejor de su capacidad: yo no sé.

Cada vez que incorpore un párrafo, piense si realmente hay necesidad de él. Si la respuesta es negativa, añádalo sin culpas pues para todo lo innecesario hay un mercado gigantesco que comercializa un sinnúmero de productos y, finalmente, su obra no escapa a esta ley.

Si puede establecer dentro del texto alguna polémica, como por ejemplo declarar que a pesar de tanto entretenimiento que se vende aquí y allí el hombre sigue sufriendo como hace dos mil quinientos años, o peor aún, más informado, hágalo abiertamente. Recuerde que el lector agradecerá la verdad, aún cuando tenga temor a ella de manera infantil, pues es benigna y abierta. Sin embargo, si usted la desconoce no se exprese como si supiera lo que está declarando pues los reproches no tardarán en llegar y con ellos la desazón del lector.

Finalmente, quite toda ambigüedad que el texto pueda dar. Borre sin límites todo aquello que invite a la duda y a la desconfianza. Usted debe brindar certezas. Un texto endeble seguirá siendo malo, mientras que aquél que le dé cierta saciedad al lector será considerado por éste como aquél que le salvó el día, y no digo que lo tenga como uno de los mejores que leyó, pero sí como uno al que considerará sinceramente bueno.

Y… ¡voilá! Lo ha logrado.

Destrabalenguas

Cada casa acapara alcaparras, atajá la batata, agarrá la salamandra hasta la tapa nacarada, bajala, agachá las nalgas, saltá, clavala a la hacha, cada palmada salda la balanza; la máscara atrapa la palabra, paladar al asar, zar canta macabra danza.

El pesebre entreteje el retrete entre que fenecen heces, éste hereje que trepe el germen del Mercedes del flete de enfrente, es gente que merece tener excelente mecer, el demente que envejece desmerece.

Iris, tic sinfín, símil misil sin mitín, pis disímil lid sin quid vi psiquis viril mi vid dixit pichín.

Como Orson, no toco zorongo, lo cobro, con mocos pocos troco protocolo por motor roto. No somos oblongos, sólo por corso corro con los rostros morbosos con oloroso tronco, los cojos somos todos topos; los toros, como todos los locos, son horrorosos, opto por soplos jocosos con sonoro complot.

Club Humus Sur, lupus tu luz, su pus trust tuntún tul bum bum.

Menudencias V

El desencanto social toca la puerta del alma. Toc-toc. Desde que se materializa la felicidad, la alegría, desde que se objetiviza el amor, el mundo devora sus cuestiones intrínsecas, relegando la relación a intercambio mercantil, a beneplácito comercial; el espíritu sucumbe a lo mundano y cae presa, in situ, de los vaivenes socioculturales, del regocijo por acaparar, de la vanagloria por ostentar, de la banalidad por impresionar. El mismo se seca por falta de humedad, se marchita cual pimpollo que no llega a florecer por escasez de agua.

Reflejos

El espejo refleja un momento de la existencia, un tiempo particular de la forma, de su apariencia. La fotografía hace lo propio, en canon invertido, y el tiempo da la sensación de que se ha logrado perpetuar la apariencia de índole puramente temporal. El divague al que sucumbe el intelecto ante las impresiones recogidas hace creer que se ha logrado vencer el plano temporal de la existencia, o al menos da la pauta de que todo lo pasajero se puede retener por algún tiempo más de lo que dure. Para ver un espejo, hay que asomarse a él; para salir en la foto, hay que peinarse.

Miedos

-¿Cuáles son tus miedos, Necius?
-Que los cojos me cojan, que me puteen los putos, que los mudos me alaben, que la muerte muera, que la soledad me abandone, profetizar y ser oído, vaciarme y ser contenido, nadar en el mar seco de la nada, flotar en el vacío, morir y seguir vivo, vivir y no saber, desconocer lo desconocido, soltar y ser retenido, ganar y ser perseguido, perder lo que no es mío, soñar vestido, dormir ahogado, estar más allá y volver, pensar lo que se ha dicho, decir lo que he callado, ahogarme en un vaso de agua, beberlo y emborracharme.

CÓCTEL

La siguiente serie de reflexiones se publicaron en otras redes y no por ser serie tienen algo que ver unas con otras. Pero se pueden leer de corrido para pasar al menos un rato ameno. Si piensa comentar tenga en cuenta que al hacerlo se le descontarán 5 créditos de su cuenta bancaria.

EL PENSAMIENTO

El pensamiento es libre a tal punto que uno puede estar en un velorio y reflexionando acerca de la vida de los monos de Tanganica, o en una sala médica esperando diagnóstico y abarajando la posibilidad de una breve ingesta culinaria de su apetencia. Es fácil ver que la susceptibilidad de aquellos que se dejan arrastrar por la opinión general allí donde merma su atención en temas de controversia general da por lo común un sentido de totalidad muy parcial y lejos de toda realidad. La frase éste en qué mundo vive deja a las claras en éstos casos en qué esquema mental viven aquellos y nada dice de los que no caen presa de la atención de masas. Hay cuestiones que se comprenden en soledad, no porque no sean dignas de compartir, ya que pocas cosas revisten esa estirpe de dignidad, sino por la imposibilidad para el hombre-masa de comprender las mismas por su estricto carácter de básico, y las mayorías son complejas. Lo dicho no quita la posibilidad ni niega que con unos cuantos globos, por ejemplo, se pueda satisfacerlas o colmar su atención. Pero de ahí a que las comprensiones vitales lleguen a ser masivas como un discurso o sketch televisivo hay un abismo. Uno puede ver cuán hartera es la corriente de pensamiento neoliberal en el mundo, como breve ejemplo, sin embargo al hombre que se lo adoctrina con las bondades del capital y el sensacionalismo sin ver el tendal de gente en la miseria que deja el mismo sólo le queda como recurso perseguir los ideales por ellos sembrados hasta morir como testigo de los derroteros o ser un fiel aplaudidor de algún supuesto éxito, como torpes terminales del sistema.

BELLE ÉPOQUE

Es difícil que en un ámbito donde debería propiciarse la comunicación, como podría ser la televisión, se preguntase por ello mismo y su rol; por lo mismo, es raro que en un ámbito como facebook se reflexione sobre su papel; en suma, es díficil y raro pensar sobre el acto de pensar, del pensar propio. ¿Por qué se me ocurre pensar en la existencia, el universo, los roles que desempeño y no en el papel del Papa, cuántos me gusta cosechaste hoy o en una playa del caribe ?Todo está marcado por el interés de cada uno. El tuyo, el mío o el vuestro. Después, a la hora de opinar lo hacemos parecido, por alguna carencia o temor infundado, y como máxime nos movemos al otro extremo en signo de rebelión. Pero entre la a y la z hay más de veinte letras, entre blanco y negro hay una amplia gama de colores, entre positivo y negativo hay un abierto espectro de posibilidades. Delante hay un camino transitado que conduce a lo tangible del abanico material con resultados harto conocidos. Ahí tenés las postales a diario. Pero volviendo a lo fundamental, el interés, para el que no lo sigue que se ve bombardeado con la idea del fin del mundo ( para él ) o, pero aún, de caerse del mundo sólo le queda la posibilidad, la oportunidad y la aventura del descubrimiento de esa dimensión desconocida para los acérrimos fundamentalistas del materialismo con soporte en el sentido utilitario de la existencia. ¿ y qué sentido tiene para éstos ofrecer algo cuando se lo es comparado con el valor monetario de las cosas y las gentes y nada recae fuera de ello? Ninguno, y aunque se lo diera en abundantes detalles no se le probaría su plusvalía para ser, como mucho gesto de atención, apenas soportado.
El ámbito cooptado por adolescencias no debería hacerle retroceder en su etapa intangible, para la materia, de crecimiento exponencial. El que da un paso firme conoce ( conocer es una palabra bastardeada por la opinión ) su andar y en el andar se abre el camino. Los caminos del reino y sus puertas chicas. El que ha dejado de correr detrás de las cosas es como el hombre que conoce por primera vez el mar y lo quiere abrazar con la mirada. Sabe, sabe, que degustándolo es inconmensurable, por eso la renuncia es natural, no deliberada, al acaparamiento. Una estrella brilla y su destino es brillar hasta la dispersión, aunque no se la mire. Estar o no estar, esa es su cuestión y mi interés. Y probablemente el vuestro.

LA EXISTENCIA DEL JARDINERO

El corolario natural de la existencia es el entendimiento. No ya del funcionamiento de ciertas tecnologías o armamento o filosofías sino de la misma existencia. El problema radica en que se nos ha formado justamente para resolver problemas y/o para crearlos, en caso de aburrimiento o por modalidad. Entonces ya no se concibe la posibilidad de entenderla, sino de resolverla, como si hubiésemos sido escogidos por un director de cine para descubrir al misterioso asesino, que todos saben a esta altura es el jardinero. Igualmente, nos gusta jugar a que lo resolvemos aunque nuestra opinión se vaya por la alcantarilla cada noche con su renovada ilusión al despertar matutino, aunque a veces los horarios sean tan irrelevantes como la palabra realidad o comunicación que emiten desde los medios de comunicación masivos. Y, como son masivos, le hablan propiamente a las masas. Y a nosotros, y a usted estimado amigo, las masas pueden caernos pesadas, sobre todo las de Zama, que tan ricas son pero cuestan un huevo. A todo esto, ¿a nadie se le ocurrió que el huevo y la gallina podían surgir en simultáneo en distintos lugares del amplio espectro espacial como un desarrollo posterior de la vegetación y todo lo que la tierra contiene? Por lo que la cuestión de qué fue primero no surgiría en una mente lúcida. Pero bueno, la luz está muy cara y se esperan nuevos aumentos, salvo en los salarios. Es propicio que no decaiga el discurso, porque cuando hablamos de economía tendemos a la depresión, y eso no es lo que queremos, ¿no es cierto? En fin, habría que juzgar un baile o un canto para entrar en sintonía con esa obtusa realidad que nos venden a diario. Y ya que hablamos de diarios, ayer soñé que mañana era hoy. Qué raro, ¿no?

UFF

La Palabra de Jesús da para muchas reflexiones. Quienes repiten como papagayo rara vez lo han hecho ni lo harán. Otros quisieran acercarse pero las circunstancias lo llevarán muy lejos de ella. Demás está decir que la palabra es pensamiento, el pensamiento acción. Pero eso en un orden sublime, donde la palabra tiene su propio peso, cargada de quién la ejerce y no como mero entretenimiento, donde la palabra es vacua, no colma y, el colmo, se precisa más que el aire que la sustenta, esperando el momento en que ésta calle para emularla como radioteatro, de esos que ya no se oyen, ni a interlocutores salvo el momento del corte para proseguir el discurso semántico en vocablos a la superficie. ¿Qué te dice la palabra sueño? ¿la palabra serenidad? ¿Las palabras me gusta? Las impresiones se suceden una a una y éstas se traducen, nuevamente, en palabras…pensamiento, acción. De ahí la impronta de la raíz de la palabra, pero con qué palabra empezar. El aparente caos está en perfecto orden si se lo observa desde la óptica suprema. No traigas tus dioses, no le agregues la dicotomía optimista-positivismo. La vanguardia pastorea a su rebaño adolescente en pos de una popularidad mercantil. Cuando seas viejo, los jóvenes no te van a escuchar y tus viejos amigos estarán sordos como una tapia. Las palabras, pocas, efectivas, no hay quien las lea en épocas de zapping. Lo extraordinario salta a los ojos del mundo. ¿Cuándo juega la selección?
TERAPIA DE INCOMUNICACIÓN

Este mensaje es para mi, por lo tanto no hay necesidad de que sigas leyendo. Si lo hacés, problema tuyo, ya que no estás incluido en el mismo, salvo en esta salvedad. Pero no es una inclusión sesgada, pues el mismo mensaje toma nota de la posibilidad de que el destinatario del mismo no sea aquél en quien se pensó, sino otro, que podrías ser vos, aunque de modo fortuito. Y si algún mensaje dentro del mismo lo captás como propio, sería tu propio problema como se ha dicho pues no has sido considerado por el mensaje en cuestión. Cuestión a todo esto que me quería hacer llegar la noción extrema de que la comunicación es en toda época una inquietud universal, y cuando digo universal quiero decir de todos: hombres, mujeres, niños, ancianos, sapos, codornices y legumbres. Si, el estado vegetativo del ser también tiene ese anhelo de comunicación y comunión con los demás. El problema ( actual ) es el exceso de entretenimiento, no porque esté de más en sí, ya que el aburrimiento como contrapartida es lo que incita la desmesurada producción de aquél, sino porque los medios y/o los mensajes que la cultura brinda, nos brinda, se toman como parte de lo mismo y por tanto obstruye comunicación posible entre dos sensibilidades y sólo hay un mero entretenerse en el ínterin reduciendo las posibilidades inagotables de la comunicación a un triste pasar el tiempo. Y el tiempo pasa de todos modos, para algunos vertiginosamente mientras que otros siquiera lo notan. La materia se desgasta a su paso y decae, se pone rancia. Ni siquiera las rocas que se ven casi indestructibles se resisten al paso del tiempo. Y tiempo sabemos, sabés ahora, es lo que no sobra. El tiempo es limitado, más allá de que uno pueda resucitar unas cuantas vidas luego de otras tantas muertes, pero en esas también lo será. Esto quiere decir, que lo único que es eterno, aunque suene pueril, es la eternidad. Y como ella nos espera paciente, ¿qué apuro puede tener el tiempo que sabe de sí de su propia finitud? Ninguno, desde ya, porque desde el punto de vista particular el tiempo es consumido y muchas veces nos consume, pero desde el punto de vista de la eternidad, es ésta quien devora el tiempo, la historia y los tiranos. Y si, de todos modos, hay mal que dure cien años, después de ello se terminará yendo por la alcantarilla del olvido, para que la vida prosiga su rumbo feliz sin fin hacia la eternidad. Buenas noches ( buenas noches para mi, que me voy a dormir ).

Decálogo para el lector posmoderno

1-En cada palabra que lea imagine un concepto alternativo que podría reemplazarlo hasta alcanzar la satisfacción que el texto no brinda.
2-En literatura el orden de los factores altera el producto, por lo que un texto se puede leer de infinitas maneras brindando resultados diferentes en cada ocasión, enriqueciéndolo a pesar de su aparente pobreza.
3-Saltéese los párrafos aburridos y deje su lectura para cuando se crea merecedor de semejante castigo.
4-Si un texto no le dice nada su lectura ha sido exitosa, pero si le busca la vuelta algo que no dice le terminará diciendo.
5-Comprender lo que un texto dice es una práctica en desuso, muerta. No se moleste en intentar resucitarla o el que quedará en desuso será usted.
6-A las palabras que desconoce deles provisoriamente el significado que usted desee, que será el que terminará utilizando durante el resto de su presencia en el éter, sin que nadie venga a rectificárselo.
7-Si la lectura lo ha llevado por diferentes mundos, usted se distrajo de la lectura arrastrado por los términos utilizados en el texto.
8-Relea todo aquello que simplemente entendió sin mediar inconvenientes hasta que piense que  en verdad lo entendió, así sabrá que no ha entendido pero podrá decir sin culpas que lo entendió, descartando todo aquello que lo haga reflexionar.
9-Si un texto se revela per se, el escritor ha estado ausente. Felicítelo por haberlo permitido pero no tanto como para que se lo adjudique como un logro.
10-Lea hasta que descubra que usted es el último lector verdadero del cosmos. A partir de allí, escribirá lo más bello que se ha escrito hasta aquí para su propio deleite. Regocíjese.