Archivo de la etiqueta: sociedad

Sel fin

-Me compré un triciclo.
-¡Foto! ¡Foto!
-Plantamos un árbol.
-¡Foto! ¡Foto!
-Almorcé con la tía.
-¡Foto! ¡Foto!
-Me salió un callo.
-¡Foto! ¡Foto!
-Dormimos la siesta.
-¡Foto! ¡Foto!
-La luna está rara.
-¡Foto! ¡Foto!
-Me peiné dos veces.
-¡Foto! ¡Foto!
-Tomé coraje.
-¡Foto! ¡Foto!
-Me emborraché.
-¡Foto! ¡Foto!
-Salí segundo.
-¡Foto! ¡Foto!
-Volví a la calle.
-¡Foto! ¡Foto!
-Vino la cigüeña.
-¡Foto! ¡Foto!
-Me subí al jonca.
-¡Foto! ¡Foto!
-Saltó la banca.
-¡Foto! ¡Foto!
-Derrapamos.
-¡Foto! ¡Foto!
-No tengo cámara.
-Fo… ¡forro!¡forro!

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Revolucionarios

Pero sí, viejo, te digo que las redes sociales empoderan a los pueblos. Si no fijate lo que pasó en Kurdistán, o tenés el caso de Nepal. O mirá, mirá lo que pasa con Andorra. Todos liberados del yugo de los otrora poderosos que querían masas ignorantes, sin conocimiento, estúpidos y faltos de información. Acá se da todo lo contrario de lo que ellos anhelaban. Hoy podemos decir que tenemos pueblos libres y soberanos, íntegros y educados, la plenitud y el apogeo de las democracias, y eso se lo debemos en gran medida a las puertas que abrieron las redes sociales y a todo el trabajo que se ha hecho allí en nombre de la revolución. ¿No te parece? Y gracias a todos los revolucionarios hoy quedan sepultadas las ansias de fascismo y el sueño anarquista que nos perseguían como un fantasma. ¡Pero basta de cháchara! Es momento de acción, pues la revolución es palabra en acción y hay que sumar manos a la causa. Poné la pava: Es hora de darle duro al like.

El ocaso desencantado

Como una prueba piloto, dieron grandes resultados los reality show tanto como los talk show.
Hay gente que pide “una más” antes de que la noche se termine. Alguien que deschave a otro, una discusión anodina, un rumor que en lo más rancio del odio arraigado nos expele un grito eufórico para sacarlo y mostrarlo como prueba irrefutable de que todo sale junto con el sol.
Pero amanece oscuro, muy oscuro, y la luz eléctrica le da una continuidad que nos priva del instante, del momento. La atención está dirigida, las marionetas en el teatro ya no hacen reír. El director carece de rectitud. En futuro del 84, la energía se concentraba en el odio a los enemigos del sistema, que el mismo sistema había focalizado en una persona: Emmanuel Goldstein. Alta traición.

Los astros no tienen fin de semana. No hay fiestas de fin de año para las estrellas. La luna no se toma vacaciones. El sol, factor vital, se sonroja de vergüenza.

Revoluce

Alguien quiere que cambie el lenguaje
Dicen que alguien quedóse arafue.
¿De qué? De estupidez reinante.
Quien perece se pierde el divague.
Dormite en el cine. Leé. Cogé.
En el neceser tiene pendientes.
Tueste nueces. Alimente elefantes.
Tome mate ( Incluye tereré ).
El alien que se percate y le rescate.
Incluite en el inconsciente, mequetrefe.
¿Tenés billetes? Ayer cambié.
Traé el retrete, libre de heces.
¿Se puede ser? Depende de usté.
Qué sabés del triste eclipse…
Se vende suerte, ¡compre!
Tiré el tele desde el aljibe.
Subite en este tren de revoluciones.

Tarta filosófica

Hoy les traemos una receta original. Se trata de una tarta filosófica.

INGREDIENTES
100 grs. de positivismo
50 grs. de autoayuda
50 grs. de cristianismo
100 grs. de libremercadismo
3 opiniones
2 tecnicismos
2 ó 3 cucharaditas de budismo
4 términos en inglés sin traducción al castellano
3 refranes
2 frases de moda
juicios de terceros a gusto
1 cuaderno

PREPARACIÓN
En un bol se mezcla el cristianismo ( tenga cuidado de que no se le cuele un fariseo ) con el positivismo ( en caso de que sí se pueda ), agregándole juicios ( de valor o estéticos ), 2 términos en inglés ( excepto fuck y happy ) y 2 opiniones ( pueden ser propias, impropias o apropiadas ). Hay que batir con fuerza para que quede más o menos homogéneo. Se deja reposar 15 minutos y luego se le agregan el budismo, los refranes ( criollos en lo posible ) y se lo pone a saltear en una sartén. Mientras tanto, en otro bol se colocan el libremercadismo ( asegúrese de que no afecten las ganancias del capital ) con la autoayuda ( la que se prodiga de tal o se la haya certificado como tal, en todo caso. No vaya a ser cosa que le resulte perniciosa a usted y a sus pares ), se le agregan las frases de moda y los tecnicismos ( tenga a bien utilizar aquellos que sólo entiende el autor y uno o dos eruditos ) y se mezclan hasta que quede bien viscoso. Se lo deja reposar, no sin antes agregarle alguna opinión ( nefasta puede darle un toque de sabor ) y los restantes términos en inglés ( a excepción de my god y cool ) . Se espolvorea algunos juicios a la masa, se estira bien para que quede consistente sobre una tartera y se le coloca encima la preparación anterior. Esto va al horno a fuego medio durante 40 minutos. Cuando está listo, se corta en porciones de proporciones comunes y se sirve en platos comunales. Finalmente, en el cuaderno escriba una historia descomunal.