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Ignorar

Se encontraron en una plaza un tonto y un sabio. El tonto le dijo al sabio:
-¡Tonto!
Y el sabio le respondió al tonto:
-Usted es un sabio.

Y cada cual siguió su camino contento ignorando su estupidez.

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Colectivos

Hay colectivos y colectivos… hay colectivos de mujeres que organizan la lucha por más derechos y hay coletivos que viajan vacíos, hay colectivos de pasajes costosos y hay colectivos que agrupan a los trabajadores para reclamar sus conquistas, hay colectivos para viajar como ganado y hay colectives que te cambian el lenguaje, están los colectivos que nos llevan hasta el culo del mundo y están los colectivos que proponen una sociedad más justa. Está quien no sube a ningún colectivo y está a quien cualquier colectivo siempre lo deja bien.

 

A la misma vez

Había una vez, que no era una simple y sencilla vez, sino más bien una bombucha, cargando en su interior cantidad de agua esperando llegaran los carnavales. Esta vez, la susodicha había cobrado dotes de superioridad y lejos de atenerse a su condición de bombucha de carnaval creía ser verdaderamente una bombacha de campo, por lo que resolvió montar cual jinete sobre un caballo blanco ( que no sería precisamente el de San Martín sino uno más moderno y a la vez actual) en vez de ir a reventarse contra la blusa de una jovencita que esperaba la llegada de la primavera. Pero no sería la primera vez que una bombucha devenida en bombacha caería presa de lo que se conoce como falsa ilusión o ilusión óptica, ya que lo que intentó montar no era efectivamente un caballo blanco sin montura sino que se trataba de una vieja escoba al estilo del vehículo de Cachabacha. Al percibir esto se decepcionó de tal manera que entró en depresión profunda y dejó de pensarse bombacha para considerarse apenas bombilla y pasó a habitar uno de los mates del caserón, el que se usaba para reuniones de amigos. Esta vez, la bombilla del mate ya no participa de las charlas, más allá de que alguno de los partícipes de la ronda que se demorara con pasar el mate y, a su vez, otros le recriminaran si le “está enseñando a hablar”, la bombilla parece no estar interesada y hay quien dice que ya estaría repensando en variar su condición ( o la creencia de la misma ), y hasta aseguran que la pobre ya se cree bombita eléctrica y bomba mediática a la vez.

Encuentros interestelares V

Anoche tuvimos novedades. De las buenas y de las malas. Las buenas, que además fueron sorpresivas, es que Ali es hembra ( no diremos mujer para que las terrícolas no se ofendan ) y además ¡¡está embarazada!! Ella nos contó que tras la fecundación se van gestando los diferentes embriones que luego dará a luz. La imagen fue tomada del aparatito de Ali que es una especie de ecografía, en el que vemos embriones de distinta edad, algunos muy recientes, por lo que no sabemos aún el número final. Lo celebramos en La Robla, y a pesar del mal tiempo lo pasamos lindo, entre pizzas y cervezas, incluso Ali se animó a cantar. Allí fue que Ali finalmente se despidió porque mañana ( por hoy ) tienen un encuentro en Córdoba capital.
La acompañamos al ascenso a la nave espacial y nos quedaron dando vuelta varios recuerdos y muchas preguntas que, quién sabe, cuándo serán respondidas por la ciencia moderna.

Encuentros interestelares IV

¡¡Qué día!! Con la lluvia con Ali nos quedamos en casa a jugar a la generala, pero ahora tenía ganas de ir a hacer unas compras así que nos dejó un rato, quedando un poco preocupados por si algún coterráneo lo quiere raptar.
Ali nos contó por qué no le gusta que le digan marciano. Nos explicó que en Marte vivía una raza bélica que invadió su planeta, cercano a Betelgeuse, y tuvieron que reconstruir todo. El problema para esa raza marciana fue que no toleraron la atmósfera del planeta de Ali y se desintegraron. Dice que no todos los marcianos son así, pero tienen mala fama.
A la noche vamos a ver alguna en Netflix, pero Ali nos pidió que la cortemos con la ciencia ficción.

 

astro4

Encuentros interestelares III

Mientras espero, laboriosa tarea que todos desmpeñamos, les cuento que anoche fuimos con Ali a camuflar el aparato que usa para descender y ascender a la nave espacial que sigue en suspensión ( que funciona con atributos de camaleón a la luz del día, por eso no la vemos a simple vista, y de noche apagan las luces, excepto cuando alguno va al baño ). El nombre de dicho aparato que pueden apreciar en la imagen que tomamos antes de camuflar en el descampado, que no vamos a ubicar dónde está porque se llenaría de curiosos, es algo así como ‘phyrolátigu’. Y les digo algo así porque cuesta entenderle todo a Ali, pero hacemos lo posible ( después de ésto nos van a querer contratar como traductores de toda la galaxia ). No obstante, debido a que la fonética es similar nosotros lo llamamos pterodáctilo. Ali nos anticipó que pronto va a subir con el pterodáctilo a la nave y nos va a abandonar, por lo que, de a poquito, nos empezamos a despedir.

 

Encuentros interestelares II

Bueno, al final nuestro visitante de anoche anduvo por acá y nos dejó este artefacto de regalo que, al parecer, funciona como una especie de láser que quema con su haz de luz verde ( zoom sobre el punto negro ), pero sólo sobre objetos, no así en personas, animales, insectos ni plantas ( lo probamos en un jazmín para corroborar ).
El marciano a quien nosotros de cariño lo llamamos Ali ( diminutivo de alienígena, a quien no le gusta que le digan marciano, pero eso es otra historia ) nos dijo que iba a tomar algo al Bar y volvía. Lo estamos esperando para cenar, aunque no sabemos aún si las milanesas con puré son de su gusto.