Deshumanización

La deshumanización de la sociedad no tiene un registro de inicio, pero se viene gestando de la mano de la industrialización y el desarrollo del capitalismo, incrementándose con la doctrina neoliberal. Al hombre se le vendió la idea de ser un producto, quien la compró y se postula como en vidriera de zapatería. Los otros productos salen de shopping y compran, al tiempo que están en venta. Todo es marketing, desde posar para una foto hasta componer canciones. Los humanos que quedan están recluidos avergonzados y no los notamos en el mercado. El amor es mercancía, la comunicación es intercambio. Del mercado social pretendemos sacar alguna ventaja, algún beneficio como el que nos da un smartphone. Esa es nuestra búsqueda en el siglo XXI. Transacciones posmodernas: te doy para recibir. Y siempre la espera es mucho mayor de lo que se da. ¿Quién no sabe el valor del yuan? ¿Quién no sabe el precio del cobre? Estamos al tanto de tanto cambio, permaneciendo en la idea fija de poder tomar. Felicidad, amor, libertad, verdad, son palabras que se usan a piacere, cuestión que tiempo ha eran indicios de profundidad. En esta era luminosa la felicidad viene en botella o es una hamburguesa; el amor lo dictan las telenovelas y los reggaetones; la libertad es el poder de compra; y la verdad… bueno, no encontrarla nos habilitó a engañar, a mentir, a dejar de ser humanos para ser objetos. Y nos ponemos viejos, la puta madre…