Apaguen la luz

“Querido pueblo. Conciudadanos.
El país, como todos saben, es una mierda. Todo se ha ido raudamente al carajo. No tenemos tierras, ni pan ni agua, que ya se la llevan desde la potencia del norte. Pocos tienen dónde caerse muertos, no ustedes. Debo decirles las cosas como son, poniendo los puntos sobre las ies. No hay esperanza, no hay futuro. Llegamos hasta aquí de casualidad. Este es el fin. Pueden marcharse y buscar aventuras en algún país que se atreva a recibirlos para darle de comer a los cuervos. Muchas gracias”.

Último discurso presidencial, en un futuro distópico.

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La sombra del aire

Cierto día, a la sombra de la luz del alba sentado bajo el verde sauce, en posición de semiloto, meditaba el maestro Chu-Lin quién sabe qué. En el momento en que cantaban los gallos, se acercó con impaciencia quien por esos años era su discípulo predilecto, el joven Nepal. Chu-Lin notó la presencia de Nepal delante suyo pero quería darle una lección a su discípulo y ni siquiera abrió los ojos. Nepal dudó entre interrumpir la meditación del maestro o marcharse sin disipar su inquietud. Se decidió por lo primero.
-Maestro. -dijo en tímida voz.
-Te oigo Nepal. -respondió Chu-Lin.
-Tengo una inquietud. ¿Qué debo hacer con los gases del estómago al amanecer?

El maestro, abrió lentamente los ojos e irguió aún más su postura dejando un espacio en donde apoyaba las nalgas y tras un rotundo sonoro pedo respondió:
-Déjalos que fluyan.

Gótica

Ciudad Gótica es cuna de inspiración
pero maleantes eran los de antes
que conocíamos desde la lejanía
con rumores de honores y valentía
que hacía que vos viejo, te preguntes
si ser o no ser será esa alguna cuestión.

Hoy por hoy, la civilización ha cambiado
pero tiene bien claro que Bruno Díaz es Batman
y que Jack es Pier, disfrazado.

Disfraces (You may say I’m a dreamer )

En la pantalla se proyectan dos filmes: uno es “Retroceder nunca, rendirse jamás”; el otro no sabemos, pero tiene el logotipo de Volver. El aparato está en silencio y en otras habitaciones se escucha música que distrae la atención. Las letras y los sonidos se entrecruzan y uno se forja una mezcolanza de nociones y rumores que se sazonan en la ensaladera de plata de la copa Miles Davis. Los setenta, los sesenta, miran para un lado; el dos mil cien no quiere ni mirar. Miles es quien enciende la fogata y ellos aprovechan para fotografiarla en su radiante Luz.

“Y dónde están ahora los geniales científicos
Inventando la bomba de rayos pacíficos”.
Gente del futuro – Miguel Cantilo

“Cuánta verdad… que hay en vivir
solamente, solamente importa
el momento en que estás.
Sí, el presente y nada más”.

Presente – Vox Dei

“Pobre eres si no llevas repletas las arcas
de tu corazón”.
Buen día, día – Miguel Abuelo

El guardaparques con un matafuegos finiquita la ceremonia y la juventud se dispersa. Los unos buscan reggaetones; los otros, cazan pokemones. Mirando las cenizas, Miles ve claramente el rostro de John Lennon… o lo imagina.

Reptiloides

Hay que decirlo: la gente se trastorna con facilidad. Lo fácil sería culpar al dinero, al sexo, a las drogas, al rockanroll, al reggaetón, al alcohol, a la iglesia, a la política. Pero lo sensato es decir que no es tan sencillo. La neurosis se ha vuelto norma en las últimas décadas, lamentablemente. El móvil del trastornado puede ser muy variado y abarcar desde el deseo, la ambición, el poder, el anhelo, el éxtasis, el sueño, el insomnio y demás. Por lo corriente, es razonable considerar a todo el mundo como un trastornado, al menos en potencia, y, en todo caso, tendrá tiempo de demostrar su cordura, al revés del sistema judicial. Ésta cláusula, éste anticipo, nos permite justificar su accionar, el accionar del mundo, como preso de una gran lógica: la lógica del trastorno. De ésta manera, los comportamientos templados estarían acompañados no ya de la razón sino de un temor a caer en la lógica del trastorno que acompaña el movimiento pendular de la sociedad. Las discusiones fútiles, la violencia radical, el voto ignorante, la risa insensible, la actuación para cámaras, la voz en off, la palabra hiriente, el maltrato no sólo animal sino entre humanos, y todo lo demás no serían parte de un supuesto caos universal, sino que se enmarcarían mansa y fielmente al trastorno, lógico de los tiempos que vivimos, que sería el orden social y el status quo. Si, por casualidad, ven alguien demasiado cuerdo por ahí, sereno sin inquietudes ni problemática creciente, es muy probable que su origen esté más allá de las galaxias conocidas, lejos del trastorno general de la tierra que habitamos.

Menudencias IV

Cierto día, en Clorinda, Formosa, todo el pueblo, al unísono, se dio cuenta que todo lo que venían haciendo era en vano, al mismísimo pedo, y se quedaron quietecitos nomás, charlando, bebiendo y comiendo, tomando mates o simplemente haciendo el amor, y hasta quizá escuchando música o leyendo, viendo pasar a la gente, celebrando y bailando sin esperar al sábado, dejando la maquinaria productiva en manos del imperialismo, que los desalojó. Actualmente, transitan por las calles de otros pueblos, como una nación sin territorio, deambulando entre aquellos que consideran todo como de vital importancia para el progreso de la sociedad capitalista numerológica. Algunos los reconocen e incluso los denuncian, pobres clorindenses, que son perseguidos por no adoptar la ideología imperial. Otros, en tanto, se pliegan a su falta de escrúpulos, pero sus coterráneos, lejos de comprenderlos, los tildan rápidamente de vagos y holgazanes, pues no tienen el aura de Clorinda coronando sus sienes.

Menudencias III

Este mediodía ocurrió lo increíble, no sé si todos estarán al tanto. Al tiempo que se descongelaba Walt Disney, se desmomificaba Tután Kamón. Ambos están en perfecto estado de conservación, conservan intactos sus signos vitales pero, al no ejercitarlo, han perdido la facultad del habla, su fluidez. Según algunos intérpretes, Kamón estaría interesado en saber qué ocurrió durante los últimos años con su reino en que disfrutaba su siesta, mientras que Disney pidió la colección completa de la discografía de Ricardo Arjona. A ambos se les negó las solicitudes, y se los puso a hacer algo productivo para la maquinaria capitalista neoliberal. Como nadie los entiende cabalmente ( pues han perdido también su capacidad de transmitir sensaciones ) no se sabe si lo aceptan gustosos, a regañadientes o lo estarían rechazando. No es conocido tampoco si es lo que han planificado previo a su deceso.
Los que pretenden resurgir en un futuro posterior al de sus muertes, tengan en cuenta que la gente también cambia.