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Ignorar

Se encontraron en una plaza un tonto y un sabio. El tonto le dijo al sabio:
-¡Tonto!
Y el sabio le respondió al tonto:
-Usted es un sabio.

Y cada cual siguió su camino contento ignorando su estupidez.

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A la misma vez

Había una vez, que no era una simple y sencilla vez, sino más bien una bombucha, cargando en su interior cantidad de agua esperando llegaran los carnavales. Esta vez, la susodicha había cobrado dotes de superioridad y lejos de atenerse a su condición de bombucha de carnaval creía ser verdaderamente una bombacha de campo, por lo que resolvió montar cual jinete sobre un caballo blanco ( que no sería precisamente el de San Martín sino uno más moderno y a la vez actual) en vez de ir a reventarse contra la blusa de una jovencita que esperaba la llegada de la primavera. Pero no sería la primera vez que una bombucha devenida en bombacha caería presa de lo que se conoce como falsa ilusión o ilusión óptica, ya que lo que intentó montar no era efectivamente un caballo blanco sin montura sino que se trataba de una vieja escoba al estilo del vehículo de Cachabacha. Al percibir esto se decepcionó de tal manera que entró en depresión profunda y dejó de pensarse bombacha para considerarse apenas bombilla y pasó a habitar uno de los mates del caserón, el que se usaba para reuniones de amigos. Esta vez, la bombilla del mate ya no participa de las charlas, más allá de que alguno de los partícipes de la ronda que se demorara con pasar el mate y, a su vez, otros le recriminaran si le “está enseñando a hablar”, la bombilla parece no estar interesada y hay quien dice que ya estaría repensando en variar su condición ( o la creencia de la misma ), y hasta aseguran que la pobre ya se cree bombita eléctrica y bomba mediática a la vez.

La estafa continua

 

Es el título de un disco de Sex Pistols, y además la bandera que algunos enarbolan. Desde un número llama una computadora para pescar con carnada rancia. Qué vivarachas que son estos mamotretos modernos, más que algunos otros que son quienes viven en definitiva, aunque sólo sea en el tiempo. Red Megatone y Confina, absueltos de culpa y cargo ( aunque tenemos el beneficio de la duda amparado en la constitución, artículo 14 ¡hip! ). A continuación un breve relato de lo que pudo haber pasado:

-Juan, tengo una idea que nos va a servir para paliar la inflación y el tarifazo.
-¿Laburar dieciocho horas, sábados, domingos, feriados y no tomarnos vacaciones?
-No, es mejor. Escuchá con atención: primero, constituimos una S.A. a fin de brindar servicios a empresas. No necesitamos nada, sólo una línea telefónica y una computadora. Puede andar sin problemas una 486 con windows 3.11.
-Ajá.
-La instalamos en cualquier casa de familia, ni siquiera necesitamos oficina. Después le tiramos unos pesos o un paquete de arroz.
-Y… el arroz sigue subiendo.
-Pará Juan, que no termina ahí. La dejamos programada para que llame a unos cuantos números ( lejos de la zona en que está radicada la línea, por si alguno quiere ir a tirar un cascote ), a fin de que alguno responda el llamado, lógicamente brindando otro número, de otra S.A. previamente constituida, con otro nombre ( ahora se me ocurre Garquetti S.A., pero después lo discutimos ) para evitar litigios. Esa línea también la instalamos en cualquier lado con una computadora que atienda y que sea una línea sin característica local.
-¿Entonces?
-De los que llamen o respondan por mensaje ( wasap incluidos ) coordinamos el pago de alguna suma, en una cuenta perteneciente a otra S.A., que acordemente también constituimos.
-Es buena, viejo…pero… cómo hacemos para que alguno “pique”.
-No sé, digamos cualquier boludez, como que para ganarle a la inflación le conviene pagar ahora, o… que si no paga le embargamos el sueldo, o… que la patria necesita su colaboración para salir a flote, o que al que paga, Dios no lo caga. ¡Qué sé yo! Le nombramos alguna empresa nacional o multinacional y lo tenés en el sobre.
-Sí, tenés razón. Y… ¿si alguno reclama el dinero de vuelta?
-Bueno, ahí mediante un sistema de vuelo espacial, desde una plataforma instalada en Córdoba, en naves espaciales vamos a salir de la atmósfera nos vamos a remontar a la estratósfera y desde ahí elegimos el lugar a donde queramos ir. De tal forma, que en una hora y media podemos estar desde Argentina en Japón, Corea o en la concha de la lora.
-¡Buenísimo, Carlos!

Hipocondríaca hipocresía

Agggghhhhhhh estamos cansados de ésta sociedad hipócrita!!
Vamos a dar vuelta las cosas con una vuelta de tuerca!!
Acomodemos al cómodo.
Basuriemos al basurero.
Cojamos al cojo.
Cirujiemos al ciruja!
Psicopatiemos al psicólogo.
Curemos al cura!
Fumemosnos al fumón.
Timemos al timorato.

Esto no puede quedar así o nos conformaremos con la conformidad!
Es hora de callar la calle!
Patiemos al patán.
Escojamos cogerlos.
Tomemos el tomo.
Libremos los libros!
Batallemos los talleres.
Opaquemos el paco.

Tenemos que resistir, tenemos el poder, el pueblo sabe querer!
Degustemos el gusto.
Vibremos en vibrador.
Usurpemos la usura!
Sirvámosle al siervo.
Retengamos el retén.
Apresemos al preso.
Apestemos el pesto.
Apostemos la posta.

Si nos quedamos impávidos palideceremos! Tenemos que confrontar al frente!
Retruquemos el tuco.
Enriquezcamos a Enrique.
Empoderemos la pomada.
Chiflémosle al chiflado!
Soltemos la sutura.
Descompongamos la compota.

Gritemos bien fuerte y muy alto: ¡¡Por muy fuerte y bien alto que grites no nos callarás, Cayo Augusto!!

La sombra del aire

Cierto día, a la sombra de la luz del alba sentado bajo el verde sauce, en posición de semiloto, meditaba el maestro Chu-Lin quién sabe qué. En el momento en que cantaban los gallos, se acercó con impaciencia quien por esos años era su discípulo predilecto, el joven Nepal. Chu-Lin notó la presencia de Nepal delante suyo pero quería darle una lección a su discípulo y ni siquiera abrió los ojos. Nepal dudó entre interrumpir la meditación del maestro o marcharse sin disipar su inquietud. Se decidió por lo primero.
-Maestro. -dijo en tímida voz.
-Te oigo Nepal. -respondió Chu-Lin.
-Tengo una inquietud. ¿Qué debo hacer con los gases del estómago al amanecer?

El maestro, abrió lentamente los ojos e irguió aún más su postura dejando un espacio en donde apoyaba las nalgas y tras un rotundo sonoro pedo respondió:
-Déjalos que fluyan.

Disfraces (You may say I’m a dreamer )

En la pantalla se proyectan dos filmes: uno es “Retroceder nunca, rendirse jamás”; el otro no sabemos, pero tiene el logotipo de Volver. El aparato está en silencio y en otras habitaciones se escucha música que distrae la atención. Las letras y los sonidos se entrecruzan y uno se forja una mezcolanza de nociones y rumores que se sazonan en la ensaladera de plata de la copa Miles Davis. Los setenta, los sesenta, miran para un lado; el dos mil cien no quiere ni mirar. Miles es quien enciende la fogata y ellos aprovechan para fotografiarla en su radiante Luz.

“Y dónde están ahora los geniales científicos
Inventando la bomba de rayos pacíficos”.
Gente del futuro – Miguel Cantilo

“Cuánta verdad… que hay en vivir
solamente, solamente importa
el momento en que estás.
Sí, el presente y nada más”.

Presente – Vox Dei

“Pobre eres si no llevas repletas las arcas
de tu corazón”.
Buen día, día – Miguel Abuelo

El guardaparques con un matafuegos finiquita la ceremonia y la juventud se dispersa. Los unos buscan reggaetones; los otros, cazan pokemones. Mirando las cenizas, Miles ve claramente el rostro de John Lennon… o lo imagina.

Monólogo de Laurelio

En Argentina el 13 de junio se celebra el día del escritor en homenaje al nacimiento de Leopoldo Lugones ( 1874 ). Hago extensivo el saludo a todos mis colegas de otras latitudes.
¡Salud!

 

Cuenta el poeta que es poeta, y vive
con este engaño soñando,
despertando y poetizando,
y algún elogio recibe
por lo que su tinta escribe
que en cenizas se convierte
y con suerte vence a la muerte.
¿Qué hay quien intenta escribir
con metáforas y símbolos decir
en papel, por no gritarlo fuerte?

Cuenta el loco con su locura
que la soledad le ofrece,
Cuenta el narrador que perece
ante una musa y su hermosura;
Cuenta el vil mal sus proezas
cuenta el ladrón lo que pretende
cuenta mentiras y no se ofende
y en el mundo, en conclusión,
todos cuentan su ilusión
aunque ninguno comprende.

Yo cuento que estoy aquí
detrás de un papel en blanco
y cuento el cuento de un manco
que de un quijote leí.
¿Qué es el cuento? Una lección.
¿Qué es el cuento? Una ficción.
Un símbolo, una ilusión.
Y el menor cuento es hermoso:
que toda la vida es cuento
y los cuentos, cuentos son.