Carta a los seguidores del blog

Punta Alta, 1 de septiembre de 2017

Queridos blogolectores:

En éstos tiempos donde -más que nunca- leer es un placer y sólo pueden darse ese lujoso gusto aquellos que tienen algún tipo de fe en las letras, es interesante ver cómo se desenvuelven éstas entre nuestros conceptos previamente adquiridos y qué lugar le damos a lo que leemos entre las telarañas de lo preconcebido. Es por ello que al escribir ( y por ende, ustedes, al leer ) la comunicación puede tornarse fluida y estrecha entre dos sensibilidades, en éste caso el autor y el lector, o se vea tristemente entorpecida pues lo expuesto no tenga ninguna llegada al mismo, sea porque lo expresado no le dice nada, no le agrada o le es indiferente. En todo caso, mucho de lo escrito tiene que ver con lo vivido por ambos, por lo pensado, por lo creído, por lo entendido, y de allí surge la posibilidad de una comunicación entre el autor, con su escrito, con el lector, a través del mismo. Ésto trae aparejadas dos cuestiones: una, es que el lector se interese por la obra del autor del escrito y quiera conocer más; la otra, es que el lector se involucre con el escrito y tenga interés en comprender lo expuesto. En ambos casos, la comunicación se abre a nuevas dimensiones, más allá de que el lector tenga algún tipo de relación o no con el autor. Dicho esto, no quiero dejar pasar la oportunidad de invitarlos a visitar mi otro blog, a quienes no lo conocen, La otra mitad ( https://laotramitad.wordpress.com ), donde podrán encontrar textos de diversa índole, entre poesías, cuentos, relatos y otras yerbas, donde podrán leer y degustar más letras del mismo autor, con diversas cuestiones expuestas e indicios de otras no tan expuestas.

portada la otra

Si bien, la cultura que embebe al autor, dada por su país de origen y residencia, los medios, la educación y demás, y al lector, a veces puede ser una distancia insalvable, si se han interesado por algo de lo que aquí publicado es claro que se tienen cosas en común en nuestro carácter de seres humanos y es por ello que puede haber claramente comunicación, placer en la lectura, reflexión y alegría entre las letras y diversos y variopintos motivos para seguir los blogs, y con seguir no quiero decir apretar el botón donde dice seguir, sino interesarse en la obra del autor de los mismos que está destinada al lector. Al día de la fecha, hay publicadas más de trescientas entradas, entre cuentos, poesías y diversos textos, además de los cuentos y narraciones más extensas que pueden descargar aquí mismo, por lo que no se pueden quejar, al menos de aburrimiento, en todo caso sus protestas y reproches podrán viajar por otros canales, por lo que deberé pulir mis nuevos textos para seducirlos.

Sin más de momento, espero disfruten su visita por Circo lunar y nos veremos, letras mediante.

Saludos, Leandro.

Anuncios

Cuestionario fijo a escritores

En el ciclo de Eterna Cadencia que suelen entrevistar todos los martes a escritores y escritoras, ésta vez no entrevistaron al autor del presente blog, por lo que no fue ni será publicada una entrevista en ese sitio, pese a que gentilmente y sin ser solicitado respondió a las nueve preguntas habituales del blog de la editorial.

1. ¿Qué te llevarías de tu casa en caso de incendio?
Las cenizas, si llego demasiado tarde.

2. ¿Qué libro de otro autor produjo en vos el efecto que te gustaría producir en quienes te leen?
No hay quien me lea porque no estoy escrito, aunque a veces me leen algo que haya escrito porque les gustó o no; en cuanto al efecto producido por libros de otros autores, hay varios que produjeron en mí el efecto invernadero, pero no sé si fue por su lectura o a pesar de ella, y otros que me produjeron el efecto fotográfico de ojo de pez, según el testimonio de quienes me observaban leerlo.

3. ¿Qué es lo mejor y lo peor que le puede pasar a un escritor?
A un escritor lo mejor que le puede pasar es escribir ficciones, hacer un viaje al centro de la tierra y otro de veinte mil leguas de viaje submarino, escribirle una carta a un escritor latinoamericano, encontrar un ojo en el cielo, darse cuenta que no toda es vigilia la de los ojos abiertos, entablar una amistad con Adán Buenosayres o entender que el mundo ha vivido equivocado.
Lo peor que le puede pasar a un escritor es golpearse un dedo con un martillo u olvidar la cucharita en la taza de café y proceder a beberlo.

4. La superstición es…
Creer que la verdad puede ser verbalizada.

5. ¿Qué disco escucharías manejando solo por la ruta del desierto?
Escucharía el disco “Driving rain”, pero sólo por la ruta del desierto que no llueve.

6. ¿A qué persona real, nacida en cualquier momento de la historia, le desearías una vida eterna? ¿Se lo darías como castigo o como premio?
El concepto de vida eterna no concuerda con el de una persona real, así haya nacido en algún momento de la historia o en otro fuera de ella, por lo que no le desearía algo que no le sería de utilidad a ninguna. Sí se lo daría como castigo en caso de ser un agente neoliberal y como premio si se arrepiente.

7.¿De qué personaje de ficción te gustaría ser amigo en Facebook?
Del Chómpiras, de Chaplín, del chupacabras, de la chocotorta de Maru Botana y de Charlie, Irene y él, y su otro Charlie.

8. ¿Qué creés que hay después de la muerte?
Podría haber un menú con algunas opciones, que tal vez podrían ser: reintentar, cancelar, aceptar u omitir. Podría surgir la posibilidad de que  el menú no responda y aparecer sobre un fondo azul una leyenda escrita en caracteres rupestres y no tener modo de oprimir algún botón de reseteo.

9. ¿Nos mandás una foto de tu biblioteca?
Sí, cómo no.

Se nos muere la cultura…despacito

-Señores, la literatura ha muerto. -dijo enfático el General- La gente no lee, los pocos que leen leen puras mierdas y los que quisieran leer no encuentran qué leer entre tanta mierda que se escribe a diario. Leer pasó de moda, escribir no. No hay amor por la lectura, sólo adicción en unos pocos casos, deleite en escasos.
-¿Y qué propone, General?
-Tenemos dos opciones: o destruimos todo lo escrito o reducimos notablemente la población del reino.
-Lo escrito son nuestros tesoros de lo que dejó la humanidad. No nos podemos dar el lujo de perderlo. -sentenció el sargento Irrazábal.
-Una pieza de arte tiene valor en tanto haya quien la admire, la contemple, la comprenda.
-¿Destruir todo y comenzar a construir patrimonio cultural desde la bancarrota?
-Es eso o…. -el General dudó por un instante.
-¡Ni pensarlo! Nuestra población podrá estar integrada por necios, brutos y retrógradas, compulsivos, maníacos y neuróticos, pero es sagrada. Cada mujer, cada niño, cada anciano merece nuestro respeto, nuestro cobijo, nuestra dedicación.
-¡Cierto! Además, no podemos obligarlos a leer si ya no les apetece y prefieren dilatar sus pupilas al ritmo del reggaetón o pinchar en dibujos de caritas en pantallas.
-Calma señores -dijo el General- Nadie será aniquilado.
-¡Bravo! -exclamaron varios subalternos al unísono.
-¡Bien!
-¡Bravo General!
-Destruiremos todo lo escrito hasta aquí. Utilizaremos nuestro arsenal para hacerlo de manera metódica, regular y veloz.
-De acuerdo. -dijo resignado el sargento Ibáñez. Los otros bajaron sus cabezas y algunos comenzaron a lagrimear.
-Cada uno de ustedes le dará las directivas correspondientes a cada escuadrón especial. -afirmó el General.
-Comprendido, General.
-Usted, sargento Ibáñez, dirigirá la comitiva de seguimiento de destrucción en las redes.
-De acuerdo, General. ¿Por dónde comenzaremos?
-Me destruyen ya mismo el contenido y rastro de todos los putos blogs. ¡Que no quede uno en pie sobre la nube!
-¡Escuadrón!¡ ¡Andando!! Tenemos mucho trabajo por hacer.

Amanece en el facebook

Amanece en el facebook, no me importa dónde estoy
me he dormido chateando y he soñado tan intenso
y en ese sueño yo me veía en el whatsapp, pero no
no era un sueño porque me clavaban el visto.

Este paisaje es tan extraño, se parece un balón esférico
los participantes opinan de todo, como si supieran algo.
Y en ese sueño yo me veía en una foto, pero no
no era un sueño porque en la selfie estaba yo.

A medida que megustamos mis recuerdos me estremecen
y en un soplo veo proyectado como un flash mi biografía.
Ya no sé si el facebook está arriba, abajo o dentro de mí
y aunque el paisaje sea tan extraño parezco haber estado allí.