Algunas patrañas del autor

Antes que nada, soy fundamentalmente humano. Humanista hasta la médula y humanoide hasta el cerebroide, sin cédula. Soy fanático del fanatismo, aunque un poco escéptico del escepticismo. Agnóstico soy de vez en cuando y, en temporada baja, gestáltico. Cuando hace frío psicótico y en el verano soy calentón. Paranoico en la cola del súper y supermario en los videojuegos. Jugador empedernido, ex fumador de Particulares y particularmente estúpido. Soy ingenioso en las finanzas y financista en la cobranza. Pobre de mente y demente espiritual. Mi fortuna no tiene igual. Soy riestra de hincha y cabeza de ajo. Soy menos que nadie y nada menos que todo. Soy asesino de moscas y mosquita muerta. Soy carmelito descalzo y calzo mocasines en otoño. Soy noble, soy un roble y visto sin moño. Soy mostachol de trigo candeal con salsa bolognesa sin queso. Soy un queso a las cartas. Soy cartero. Soy multifunción en la cocina, polifuncional en la cancha y no funciono en la oficina. Soy oficinista, malabarista, médico, patético, abogado, dopado, locutor, fumador, tachero, fachero, macho, facho, morrudo, boludo, timbero, fulero, conquistador de continentes, silbador prominente, lector, hueco, escritor, chueco, espectador, seco, melómano, mitómano, seductor, constructor, constipado, equilibrado, hombre bien parado, joven con hambre, viejo con calambres y soy sujeto tácito. Soy televidente y soy visionario. Soy evidente y no tengo horario. Soy republicano, república y anónimo. Soy conocido, conocimiento y conocedor. Soy vergonzoso y soy caradura. Soy contradictorio pero soy de lo más simple. Soy una luminaria sin peros. Soy lúcido, calvo, barbudo, lampiño, huraño, sociable, testarudo, apreciable y soy un peludo abombado. Empleado esmerado y empleador cagador. Soy cagón y soy un sorete. Soy valiente y uso bonete. Soy simpático, carismático, higiénico, fotogénico, soy asmático y hago fletes. También soy celíaco y sería bueno de no ser tan malo a los dados pero la gasto en los juegos de mente. Soy ocurrente y soy como el resto de la gente. Soy diferente, soy igual que los demás y soy un referente. Soy referí. Soy independiente. Soy funesto y soy suertudo. Soy un pelotudo sin importancia. Soy inteligencia sin trascendencia. Soy apenas mormón y soy demasiado glotón. Soy rubio de cabello negro. Soy un cabecita negra de corazón bonachón. Soy un corazón negro sin cabeza. Soy un hijo de puta y homosexual. Soy homofóbico y sexópata. Soy hetero y soy burócrata. Soy mujeriego y soy telépata.  Soy reprimido, represor, gestor, opresor, oprimido. Supremamente atractivo. Soy afectivo con el efectivo. Soy supervisor de colectivo y soy colectivero superior. Soy querido. Soy sincero. Soy cornudo y aventurero. Soy padre, tío, cupido, hijo, hermano, cantante, amigo, marido, novio, sultano, compañero, abuelo, amante, sobrino, mengano, beduino, cuñado, bovino, nieto y vigilante. Soy seguidor, soy perseguido, soy persecutor y soy percutido. Soy curtido y chapado a la antigua. Soy moderno moderadamente, de algún modo actualizado y soy moderador. Soy moderado y charlatán. Soy callado y holgazán. Soy trabajador y soy trabalenguas. Soy destapador oficial de cervezas en bares clandestinos. Soy oficial de cabeza. Soy clandestino y tengo documentación que lo prueba. Soy probablemente un documento, soy de un país vecino. Soy un documental. Soy argentino. Soy siervo y soy servil. Soy un servidor, soy servido y soy servidumbre. Soy lumbre y soy lumbrera. Soy luneta trasera. Soy la delantera de Italia noventa. Soy del ochenta y soy un bocho. Soy pavo y estoy chocho. Soy romántico y un poco asqueroso. Soy bello y soy sarnoso. Soy pulcro, vulgar, digno, leal y soy un mugroso. Soy vegetariano y soy oriundo. Soy extranjero, profeta, nativo, inquilino, berreta y como actor de telenovela soy gracioso y soy inmundo. Soy artista, esquimal, payaso, licenciado, chofer, bufón, carenciado, liberal, equilibrista, mago, marginal, ciudadano, director, extra, pintor, barrendero y gerente de banco. Soy un pobre diablo y soy un señor. Soy un caballero y un admirador. Soy muy admirado, olímpicamente ignorado, medallista olímpico y soy ignorante. Soy un salame, soy ciruja y soy elegante. Soy bastante granuja y soy pedante. Soy un poco brujo y estimulante. Soy filántropo, crítico, crédulo, engreído, desconfiado, malhablado, presumido, sonámbulo, cítrico y antropófago. Soy robusto y lustrabotas. Soy adinerado sin par. Soy el presidente de una academia de letras detrás de bambalinas. Soy académico como una prima y analfabeto con respeto al peatón en la esquina. Soy irrespetuoso, soy majestuoso, soy recto, zaparrastroso y soy botánico. Soy bruto y soy ecuménico. Soy básicamente un delirante crónico y un cronista de delirios ajenos. Soy básico y soy ajeno a los complejos. Soy un don nadie sin don. Soy un don Juan. Soy donante de órganos de Juan. Soy orgánico. Soy organismo y soy organizado. Soy desorden. Soy caótico y desordenado. Soy ordenador y no acato órdenes. Soy un subordinado. Soy un organigrama literario. Soy tranquilo, locuaz, proclive, tenaz, infame, mordaz, osado, capaz. Soy incapaz de matar una hormiga. Soy  una hormiga de la comunicación. Soy comunicador, comunicado y comunicando. Soy común y extraordinario. Soy como un código binario. Soy decimal y no tengo códigos. Soy en principio antropólogo. Soy al final un androide odontólogo. Soy oncólogo y soy de cáncer, soy un cangrejo psicólogo. Soy de a ratos un espejo. Soy como un gato muy viejo. Soy un perro de cuatro. Soy bípedo y soy lánguido. Soy un torpedo y soy un bramido. Soy brahmán y soy protestante. Soy una protesta mutante. Soy terrícola y soy carnívoro. Soy un cavernícola herbívoro. Soy un vegetal y soy un vejiga, soy un mal chef egresado del Iga. Soy cliente, paciente, ansioso y bondadoso. Soy amable y vanidoso. Soy culpable y perezoso. Soy Inodoro Pereyra. Soy indolente, interesante, culposo, interesado y soy doloroso. Soy un dolor de cabeza. Soy un cerebro privilegiado. Soy un descerebrado. Soy un monumento tallado. Soy una estatua de bronce. Soy inquieto y no tengo un cobre. Soy cobrador en bicicleta y uso gomina. Soy una máquina y una carreta en la banquina. Soy corredor de bolsa y mozo de magra propina. Soy animal pero no sé cuál. Soy cualquiera. Soy de madera. Soy un millonario de veraz. Soy un acaudalado sin causa. Soy improvisado y soy automático. Soy un autómata fallado. Soy autosuficiente. Soy eficiente e insuficiente. Soy insufrible. Soy divertido y me aburro normalmente. Soy subnormal. Soy más normal que la gente. Soy un normando, soy navegante y soy comandante. Soy como todo caminante. Soy peregrino y adicto al vino tinto. Soy albino y soy un extinto babuino. Soy baboso y soy divino. Soy abonado al casino. Soy casi siempre malhumorado. Soy un primor, soy desubicado y soy primitivo. Soy un rubor colorado. Soy cromosoma equis y una incógnita sin solución. Soy solucionador de problemas, resuelvo algoritmos y diagramo esquemas. Soy algebraico y pego mosaicos. Soy maestro, soy obrero y soy doctor. Soy un motor de tractor. Soy tracto, trayecto y no tengo tacto ni trayectoria. Tampoco tengo memoria, historia, ni pactos pero lo soy. Soy un lenguaje abstracto. Soy concreto y soy un desastre. De sastre no tengo secretos. Soy secretario y soy propietario. Soy detective privado. Soy chacarero, soy chatarrero y soy proletario. Soy sepulturero y estrafalario. Soy ordinario y soy pendenciero. Soy pacifista severo. Soy pacífico y soy análogamente atlántico. Después de todo este cántico, soy fundamentalmente océano. O sea no.

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