El futuro llegó

Quiero manifestar mi desacuerdo con todo lo que vino de la mano del progreso. A la vista está que no ha solucionado los problemas, la sociedad no ha mejorado, hay más entretenimiento es cierto, pero es justamente para que no lo cuestionemos y no tengamos tiempo para revertirlo. Las cosas tienen que volver a como estaban, por lo menos, cincuenta años atrás. Así que no sé qué hago escribiendo esto, ya que en ese tiempo no conocía la tierra, ni vos qué hacés leyendo esto a través de un medio que todavía no existe.

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Apaguen la luz

“Querido pueblo. Conciudadanos.
El país, como todos saben, es una mierda. Todo se ha ido raudamente al carajo. No tenemos tierras, ni pan ni agua, que ya se la llevan desde la potencia del norte. Pocos tienen dónde caerse muertos, no ustedes. Debo decirles las cosas como son, poniendo los puntos sobre las ies. No hay esperanza, no hay futuro. Llegamos hasta aquí de casualidad. Este es el fin. Pueden marcharse y buscar aventuras en algún país que se atreva a recibirlos para darle de comer a los cuervos. Muchas gracias”.

Último discurso presidencial, en un futuro distópico.

Hipocondríaca hipocresía

Agggghhhhhhh estamos cansados de ésta sociedad hipócrita!!
Vamos a dar vuelta las cosas con una vuelta de tuerca!!
Acomodemos al cómodo.
Basuriemos al basurero.
Cojamos al cojo.
Cirujiemos al ciruja!
Psicopatiemos al psicólogo.
Curemos al cura!
Fumemosnos al fumón.
Timemos al timorato.

Esto no puede quedar así o nos conformaremos con la conformidad!
Es hora de callar la calle!
Patiemos al patán.
Escojamos cogerlos.
Tomemos el tomo.
Libremos los libros!
Batallemos los talleres.
Opaquemos el paco.

Tenemos que resistir, tenemos el poder, el pueblo sabe querer!
Degustemos el gusto.
Vibremos en vibrador.
Usurpemos la usura!
Sirvámosle al siervo.
Retengamos el retén.
Apresemos al preso.
Apestemos el pesto.
Apostemos la posta.

Si nos quedamos impávidos palideceremos! Tenemos que confrontar al frente!
Retruquemos el tuco.
Enriquezcamos a Enrique.
Empoderemos la pomada.
Chiflémosle al chiflado!
Soltemos la sutura.
Descompongamos la compota.

Gritemos bien fuerte y muy alto: ¡¡Por muy fuerte y bien alto que grites no nos callarás, Cayo Augusto!!

Código bocine

Tal como otrora gente especializada se comunicaba a través del código Morse, hoy día utilizamos en la calle un código implícito para la comunicación empleando la bocina. Era necesario explicitarlo, más que nada para aquellos que no están al día.

Tu – Dale que tenés el verde
Tu Tu – Ya cambió el semáforo, jetón/a
Tuuuuuuuuu – Apurate que el semáforo va a volver a rojo y llego tarde para hacer la siesta
Tu Tuu Tuuu – ¡Chau viejito/a!¿cómo andás?
Tuuuu Tuuuu – ¿No ves que estoy pasando yo?
Tuu Tuu Tuuuuuuuuu – ¡Pelotudo/a! ¡Andá más despacio!
Tuuuuuuuuu tu tuu – ¡Estás igual!
Tuu Tuuuuuuuuuu- ¿Te olvidaste quién tiene la derecha, la concha de tu madre?
Tuuuuuu Tu Tuuuuuu – Apurate o dejame pasar, forro/a
Tu Tu Tuuuuuuuuuuuu – ¿Y ahora qué mierda pasa que no avanzan?
Tuuuuuu Tuuuuuuu – ¡Andate bien a cagar!
Tuuu Tuu – ¡Remisse!

La cabeza

-Buen día, le traje esta cabeza para que me la configure.
-¿Qué problemas presenta?
-Ya no sabe qué pensar.
-¡Ah perfecto! Bien, se la vamos a tener que formatear.
-¡Uh! ¿y voy a perder los archivos?
-Sí, pero no se preocupe, la memoria se va llenando en pocos días. Con un poco de televisión, youtube, netflix y redes sociales se acelera el proceso.
-Bueno, ¿le pueden instalar algo de lógica y congruencia?
-¿Lógica? ¡Eso no se usa más! Le puedo ofrecer pragmatismo, que es lo que viene ahora.
-Mmmmmm tengo dudas….
-En ese caso, tenemos un evacuador que anda muy bien.
-Bueno. ¡Ah! Una cosita más: no se olvide instalarle un antiage.
-Quédese tranquilo, la cabeza le va a quedar como nueva.