Reptiloides

Hay que decirlo: la gente se trastorna con facilidad. Lo fácil sería culpar al dinero, al sexo, a las drogas, al rockanroll, al reggaetón, al alcohol, a la iglesia, a la política. Pero lo sensato es decir que no es tan sencillo. La neurosis se ha vuelto norma en las últimas décadas, lamentablemente. El móvil del trastornado puede ser muy variado y abarcar desde el deseo, la ambición, el poder, el anhelo, el éxtasis, el sueño, el insomnio y demás. Por lo corriente, es razonable considerar a todo el mundo como un trastornado, al menos en potencia, y, en todo caso, tendrá tiempo de demostrar su cordura, al revés del sistema judicial. Ésta cláusula, éste anticipo, nos permite justificar su accionar, el accionar del mundo, como preso de una gran lógica: la lógica del trastorno. De ésta manera, los comportamientos templados estarían acompañados no ya de la razón sino de un temor a caer en la lógica del trastorno que acompaña el movimiento pendular de la sociedad. Las discusiones fútiles, la violencia radical, el voto ignorante, la risa insensible, la actuación para cámaras, la voz en off, la palabra hiriente, el maltrato no sólo animal sino entre humanos, y todo lo demás no serían parte de un supuesto caos universal, sino que se enmarcarían mansa y fielmente al trastorno, lógico de los tiempos que vivimos, que sería el orden social y el status quo. Si, por casualidad, ven alguien demasiado cuerdo por ahí, sereno sin inquietudes ni problemática creciente, es muy probable que su origen esté más allá de las galaxias conocidas, lejos del trastorno general de la tierra que habitamos.

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Nuevas definiciones de la RAE 3

Tomá nota, artistócrata.

Viscoso: oso estrábico.

Menester: dícese de aquellos que son menos que Ester.

Novela: preferentemente usen lámparas.

Resignación: Asignación Universal a la Renta Financiera.

Corazonada: enganchar el corazón en el anzuelo como carnada.

Asaltar: todo el mundo a mover los pies.

Supuesto: el lugar que ocupa Usted.

Loma: vendría a ser lo mejor.

Pasatiempo: realidad relativa del reloj, pues no existe tiempo estático.

Pensamiento: digo que suelo pensar pero no es cierto.

Variedad: la edad de varios.

Odio: ¿Por qué Dios mío me sucede esto?

Noche: eso no, amigo.

Maravilla: barrio humilde habitado por Maras.

Cautela: tela de caucho.

Inconexo: incomunicado busca sexo.

Índice: Indio hablando de tal cuestión.

Opaco: otra opción para variar de estupefacientes.

Cataplasma: nueva generación de televisores H.D.

El paso del tiempo

¡¡Cómo pasa el tiempo!! ¿Cómo pasa el tiempo? La noche sigue al día, el día a la noche; al amanecer el mediodía, a la tarde el atardecer. Cae la noche y le sigue el día, y así sucesiva y extensivamente. Al invierno le sigue la primavera, al fin del calendario un nuevo almanaque; al verano le pisa los talones el otoño, y tras éste llega el invierno, crudo y frío. A agosto lo sigue septiembre y al martes, indefectiblemente, le sigue un miércoles. ¿Y qué hay después de un sábado? Claramente, un domingo. A las tres pm le sigue las 4pm y, tras la medianoche, comienza un día antes de que amanezca.
Así pasa el tiempo, y yo pensando cómo pasar el tiempo.

Cansancio

La gente está cansada. Duerme mal y se levanta cansada. Se colma de actividades físicas y/o intelectuales y junta cansancio con el trajín del día. Prende la tele y se cansa. Escucha las mismas canciones con diferentes intérpretes y termina cansándose. Cada tanto aparece alguna novedad, como Despacito, pero se lo pasan tantas veces que se va cansando. No va al cine porque es cansador. Prefiere ver películas en casa, porque si de cansarse se trata, ¿para qué cansarse de más? Hace el amor y termina cansado. No le queda más remedio que comer para despejar el cansancio. Conduce cansado y se despide al caer la noche de los familiares en el hogar y sus amigos virtuales con un dejo de cansancio. Se duerme y sueña que está cansado de todo, y al despertar, no sabe si la pesadilla es la vigilia o el próximo sueño. Por eso mira “Soñando con bailar”, porque piensa que bailando va a poder descansar. Pero está tan cansado que no se anima a bailar.

Menudencias IV

Cierto día, en Clorinda, Formosa, todo el pueblo, al unísono, se dio cuenta que todo lo que venían haciendo era en vano, al mismísimo pedo, y se quedaron quietecitos nomás, charlando, bebiendo y comiendo, tomando mates o simplemente haciendo el amor, y hasta quizá escuchando música o leyendo, viendo pasar a la gente, celebrando y bailando sin esperar al sábado, dejando la maquinaria productiva en manos del imperialismo, que los desalojó. Actualmente, transitan por las calles de otros pueblos, como una nación sin territorio, deambulando entre aquellos que consideran todo como de vital importancia para el progreso de la sociedad capitalista numerológica. Algunos los reconocen e incluso los denuncian, pobres clorindenses, que son perseguidos por no adoptar la ideología imperial. Otros, en tanto, se pliegan a su falta de escrúpulos, pero sus coterráneos, lejos de comprenderlos, los tildan rápidamente de vagos y holgazanes, pues no tienen el aura de Clorinda coronando sus sienes.

Menudencias III

Este mediodía ocurrió lo increíble, no sé si todos estarán al tanto. Al tiempo que se descongelaba Walt Disney, se desmomificaba Tután Kamón. Ambos están en perfecto estado de conservación, conservan intactos sus signos vitales pero, al no ejercitarlo, han perdido la facultad del habla, su fluidez. Según algunos intérpretes, Kamón estaría interesado en saber qué ocurrió durante los últimos años con su reino en que disfrutaba su siesta, mientras que Disney pidió la colección completa de la discografía de Ricardo Arjona. A ambos se les negó las solicitudes, y se los puso a hacer algo productivo para la maquinaria capitalista neoliberal. Como nadie los entiende cabalmente ( pues han perdido también su capacidad de transmitir sensaciones ) no se sabe si lo aceptan gustosos, a regañadientes o lo estarían rechazando. No es conocido tampoco si es lo que han planificado previo a su deceso.
Los que pretenden resurgir en un futuro posterior al de sus muertes, tengan en cuenta que la gente también cambia.