Encuentros interestelares III

Mientras espero, laboriosa tarea que todos desmpeñamos, les cuento que anoche fuimos con Ali a camuflar el aparato que usa para descender y ascender a la nave espacial que sigue en suspensión ( que funciona con atributos de camaleón a la luz del día, por eso no la vemos a simple vista, y de noche apagan las luces, excepto cuando alguno va al baño ). El nombre de dicho aparato que pueden apreciar en la imagen que tomamos antes de camuflar en el descampado, que no vamos a ubicar dónde está porque se llenaría de curiosos, es algo así como ‘phyrolátigu’. Y les digo algo así porque cuesta entenderle todo a Ali, pero hacemos lo posible ( después de ésto nos van a querer contratar como traductores de toda la galaxia ). No obstante, debido a que la fonética es similar nosotros lo llamamos pterodáctilo. Ali nos anticipó que pronto va a subir con el pterodáctilo a la nave y nos va a abandonar, por lo que, de a poquito, nos empezamos a despedir.

 

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Encuentros interestelares II

Bueno, al final nuestro visitante de anoche anduvo por acá y nos dejó este artefacto de regalo que, al parecer, funciona como una especie de láser que quema con su haz de luz verde ( zoom sobre el punto negro ), pero sólo sobre objetos, no así en personas, animales, insectos ni plantas ( lo probamos en un jazmín para corroborar ).
El marciano a quien nosotros de cariño lo llamamos Ali ( diminutivo de alienígena, a quien no le gusta que le digan marciano, pero eso es otra historia ) nos dijo que iba a tomar algo al Bar y volvía. Lo estamos esperando para cenar, aunque no sabemos aún si las milanesas con puré son de su gusto.

 

Encuentros interestelares I

En la escena, vemos claramente un alienígena descendiendo de la nave espacial, a punto de visitar nuestra querida ciudad. Esto ocurrió hace algunos minutos, nuestro pintoresco visitante ya debe estar narrando sus andanzas interplanetarias y los motivos que lo trajo por aquí.
Aiyí xenuá ( buenas noches, en algún idioma foráneo, se me ocurre )